Un negociador puede obtener ganancias vendiendo, o registrado opciones. Tal y como comprar opciones es similar a comprar un seguro, vender opciones se parece a la función del registrador de seguros. El registrador recolecta la prima y es obligado a desempeñar si el comprador quiere ejercer la opción. Si el comprador no ejecuta el contrato de opción, el vendedor retiene la prima. Debido a que el riesgo del registrador de opciones es potencialmente ilimitado, las estratégias de acortamiento no son de cobertura de riesgo y sólo son apropiadas para aquellos que estén dispuestos y tengan la capacidad de asumir riesgos substanciales.
Mientras el comprador no tenga incentivo para ejercer sus contratos de opciones, el registrador gana. Para los usuarios comerciales, el vender opciones ayuda con el acarreo de los costos de inventario al generar una ganancia de la prima. Al aceptar la prima, el negociador aumenta su ingreso acutal y tiene una protección hacia la baja igual al de la prima. Sin embargo, se rinde a la habilidad de particpar en movimientos de precio favorables, si ocurriésen.